Cómo rebozar sin huevo

Muchas personas creen que la única forma de rebozar los alimentos es con huevos. Pues no es así. Puede hacerse con otros ingredientes, sin que por ello haya que renunciar al sabor y a la textura de un buen rebozado.

En este post vamos a contarte cuáles son las alternativas a los huevos a la hora de rebozar alimentos.

¿Es posible rebozar sin huevo?

Los alimentos rebozados tienen la fama de no ser muy sanos porque rebozar conlleva freír alimentos, lo que aumenta el aporte de grasas y el número de calorías. Sin embargo, cuando el rebozado se prepara en casa es posible elegir ingredientes de buena calidad, y utilizar el horno en lugar de freír, lo que reduce las calorías.

Los huevos son los ingredientes más utilizados para los empanados o rebozados. Sirve de adhesivo para la harina o el pan rallado.

Sin embargo, aunque mucha gente lo desconozca, también es posible rebozar los alimentos sin utilizar huevos.

Ideas para rebozar sin huevo

Rebozar los alimentos sin huevo es muy sencillo. Basta con realizar las mezclas adecuadas y tener un poco de creatividad.

A continuación te mostramos algunas ideas para que puedas rebozar sin huevos.

No utilizar nada

Algunos alimentos, como por ejemplo las croquetas, sacrosantas en la culinaria española, son pegajosas en un grado suficiente como para no tener que agregarles ningún ingrediente.

Puedes rebozarlas con el pan rallado directamente, y aunque su textura no sea la misma que la que tendría con el huevo, quedarán igualmente sabrosas y crujientes.

Usar bebidas vegetales, zumos o leche

Los zumos deben ser de naranja o de limón. El tipo más conveniente de leche es la de vaca. En cuanto a las bebidas vegetales, escoge las que más sean de tu agrado: de avena, de soja, de arroz, de almendras, etc.

Todas estas alternativas al huevo humedecen los alimentos y hacen que las mezclas se adhieran mucho mejor.

Para rebozar los alimentos puedes utilizar harina, pan rallado o frutos secos, entre otras opciones.

Mezclar agua y harina

El objetivo es mezclar estos dos ingredientes hasta conseguir una textura similar a la obtenida cuando se baten los huevos.

Las harinas que elijas pueden ser de diferentes tipos, siendo una de las más habituales la que se elabora a base de garbanzos, aunque también son muy comunes para esta función las de arroz, maíz o trigo.

marioarmenta

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